Rosario 的个人资料Evil_Angel: Because some...照片日志列表 工具 帮助

日志


Probando la carne de los lobos... Comiéndome a mí misma (2 parte)

Haciendo una analogía a la frase que mejor describe mi vida. Me pregunto: ¿Por cuál camino debo ir?, ¿Cómo puedo hacer la elección correcta, cuando dos de los tres caminos se encuentran cerrados?, ¿Qué sucede cuando los hechos, las circunstancias y las personas te encaminan en determinada dirección?, ¿Qué pasa cuando las mismas no sólo te empujan, si no te obligan? Dicen que uno es el arquitecto de su propio destino, pero ¿Qué se supone que debemos hacer aquellos que no tenemos dedos para el piano?. Sería relativamente fácil echarse a morir y extinguirse poco a poco, podría recurrir al suicidio y acabar con todo de una vez, mas considero esta opción, una especie de comodín que te puedes dar el lujo de sacar cuando te cansaste de jugar... o de perder..., cuando ya no estás dispuesto a subir la apuesta, cuando te hastiaste del juego, cuando te diste por vencido y lo diste todo por perdido, comodín que no estoy dispuesta a usar, porque no me gusta jugar con comodines, porque nunca me doy por vencida y jamás doy un juego por perdido.
 
No me considero una persona vengativa, nunca lo he sido, es más las veces que he tenido algún sentimiento de odio, venganza o algo por estilo, con respecto a cualquier persona (aunque esta se lo merezca...), lo evito, seré una novata en cuestiones de karma, pero creo en él y por eso, si siento algo negativo con respecto a quien sea, lo evito. Aunque admito a veces desear con todas mis fuerzas, adjudicarme arbitrariamente el poder de la justicia o de la injusticia tal vez... Y disfrutar sin penas, ni culpas de la venganza, una revancha o algo así. Admito que hay veces en las que tengo fantasías en las cuales puedo aniquilar impunemente, a "ciertas personas", y volarles la cara y los sesos, admito que la idea no me desagrada, aunque admito haber preconcebido estas ideas en momentos donde la ira y la rabia han nublado mi "supuesto" sano juicio.
 
Desearía que el perjurio contra otros no fuese gratuito, desearía que aquellos que atentan en contra de otros se pudran en el infierno, si es que éste existe, o al menos quisiera verlos sumergidos en su propia inmundicia y ser víctimas de su propio veneno, quisiera ver que queda de aquellos asquerosos seres, al ser despojados de su cuerpo terrenal, quisiera que hasta el mismísimo demonio se indignara de seres como tú y que odie tu presencia, y te repudie, y te relegue a un lugar donde puedas encontrarte contigo mismo, comer y beber y vivir de tu mismísima escoria.
 
No soy como tú o como ustedes, y aunque admito, que a veces han provocado estos malos sentimientos dentro de mí, quiero que sepan, no me vengaré, porque el destino y la vida se han de encargar de personas como ustedes. No ensuciaré mis manos con nada, ni con nadie, pues así y sólo así, lograré "disfrutar" el momento en el que ustedes se hundan por su propio peso, sólo de este modo disfrutaré sin penas, ni culpas, el verlos destruidos, no por mi mano, sino, por la suya propia y por efecto de las acciones que alguna vez decidieron emprender, en contra mía, en contra de otros y por sobre todo, en contra de ustedes mismos, porque nunca fueron capaces de amarse ni de amar a otros, jamás fueron capaces ni siquiera de recibir el amor que algunos les brindaron incondicionalmente, renunciaron a su capacidad de amar y aquellos que tuvieron la dicha de poseerla, la dejaron atrofiarse. 
 
Es probable que cuando lleguen a aquel terrible momento ya no sean capaces de recordar a quienes los amamos, es probable que ni siquiera recuerden a quienes hicieron daño, pero sin duda muchos de nosotros los recordaremos, e inevitablemente recordaremos aquellos amargos momentos de desdicha que nos brindaron en forma gratuita, y por más que repitamos que todo está en el olvido y que el tiempo se encargo de curar nuestras heridas, no dudo que muchos de aquellos que debamos presenciar vuestro amargo final, no sentiremos ni pena, ni misericordia de ustedes y sin duda disfrutaremos el verlos caer a lo más hondo del pozo que ustedes mismos construisteis